Las personas expresamos nuestras emociones mediante la contracción de los músculos faciales.  El enojo, la preocupación, la risa, generan marcas permanentes en la cara, principalmente alrededor de los ojos y la boca.

El BOTOX® es una toxina que, aplicada en pequeñas dosis, produce un efecto de relajación de los músculos faciales, logrando que las arrugas se atenúen o desaparezcan sin alterar la expresión natural de la cara.

Sólo actúa sobre las líneas de expresión y no sobre las arrugas causadas por el envejecimiento o por el sol.  Este es un tratamiento seguro, indoloro, que no requiere sedación ni anestesia local y se realiza en pocos minutos.

Su efecto se puede apreciar a los siete días de la aplicación y dura aproximadamente seis meses, momento en el cual puede repetirse el tratamiento.